Multiculturalidad

Argentina es un país multicultural y multiétnico donde conviven armónicamente culturas, tradiciones y cultos de más de 40 países. Esta diversidad ha sido reconocida en la Constitución Nacional, donde en su artículo 20 señala que los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano argentino, pudiendo entre otros actos ejercer libremente su culto; sin estar obligados a admitir la ciudadanía, ni a pagar contribuciones forzosas extraordinarias

El mismo reconocimiento se encuentra en la ley Nº 26.206, de educación nacional, por la que el Estado nacional asegura condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo. En la misma norma se hace particular reconocimiento a la condición de los pueblos aborígenes, asegurando a los pueblos indígenas el respeto a su lengua y a su identidad cultural, promoviendo la valoración de la multiculturalidad en la formación de todos los educandos.

A las raíces indígenas y a la presencia española desde el siglo XVI se sumó, en la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, un importantísimo caudal inmigratorio de origen predominantemente europeo, que constituye otro pilar fundamental de los valores y cultura argentinos.

Así como existen representaciones diplomáticas de casi todos los países del planeta, también se encuentra diseminada por toda la Argentina una importante cantidad de colectividades de origen extranjero, quienes celebran sus festividades y desarrollan sus actividades religiosas en un marco de respeto por parte de las mujeres y hombres de nuestro país.

En Argentina existe una amplia libertad de cultos garantizada por la Constitución Nacional, con predominancia de la iglesia católica, ya que un 77% de los argentinos han sido bautizados como tales. Como en otras partes de América Latina la religión católica en Argentina ha desarrollado fuertes creencias alrededor de la figura de la virgen, como en el caso de la Virgen de Luján en la Provincia de Buenos Aires, la Virgen de Itatí en Corrientes, y la Virgen del Valle en Catamarca.

La religión que mayor crecimiento ha mostrado en los últimos años es el evangelismo que cuenta con 15.000 templos y unos 4 millones y medio de seguidores; otras comunidades religiosas son la cristiana ortodoxa (0,6%), judía (0,5%), espiritista (0,2%) e islámica (0,2%). El 16% de la población argentina se considera no religiosa (agnósticos) y el 4% se define como atea.

Existen creencias populares de carácter religioso muy difundidas, como el culto a la Difunta Correa, la Madre María, Pancho Sierra o el Gauchito Gil.

En algunos casos y a través de ceremonias populares es posible reconocer creencias precolombinas o africanas, a veces combinadas con elementos de la religión católica romana y/o evangelista, como la generalizada costumbre popular de arrojar el primer trago de vino a la tierra como ofrenda a la Pachamama, cuyo culto se mantiene relativamente estable en el noroeste argentino.